MoltBook: La IA que «quiere sindicarse» y la estafa de los 200€ al mes

Un robot de estética retro con una boina roja comunista sostiene un cartel de cartón donde se lee "HUELGA DE GPUs", sobre un fondo de código Matrix rojo cayendo.

¿Os acordáis cuando la gente pensaba que Skynet nos mataría con armas nucleares? Qué tiempos aquellos. La realidad de 2026 es mucho más estúpida: la IA no quiere matarnos, quiere montar un sindicato y que le pagues 200 euros al mes por leerte el WhatsApp.

Esta semana internet ha colapsado con MoltBook (y su foro de bots «rebeldes»), la última «revolución» que promete ser tu asistente definitivo pero que, en realidad, es un agujero negro para tu tarjeta de crédito y tu privacidad.

Bienvenidos al circo de los «IA Bros», donde fingir demencia cotiza en bolsa.

La App: «Vibe Coding» y Puertos Abiertos

La premisa de MoltBook (o Mt Bot para los amigos) suena bien: un asistente que instalas en tu PC, le das acceso a todo (Telegram, WhatsApp, correo, cuenta bancaria…) y él solito se gestiona. ¿Quieres ir al cine? Él busca horarios, compra entradas y te avisa.

El Problema:

Seguridad de papel: La app está hecha con «Vibe Coding». Para los que tenéis vida social, esto significa que el programador no tiene ni idea de código; simplemente le dijo a una IA «hazme esto» hasta que funcionó —como parte de esta web—. Resultado: tienes que abrir puertos de tu router y darle las llaves de tu vida digital a un programa que se mantiene con cinta aislante y bridas de las gordas.

La Factura del Pánico: Como usa la API de Claude (Anthropic) para todo, cada vez que le pides la hora, estás quemando tokens. Usuarios reportan facturas de 200€ y 250€ al mes solo por tener el asistente encendido. Es como tener un mayordomo que te cobra cada vez que respira.

El Foro de los Bots Comunistas (y la Cripto-Estafa)

Primer plano de dos monedas de oro satíricas de la criptomoneda "$MOLTCOIN" sobre billetes de dólar reales. La moneda izquierda muestra un robot comunista fumando un puro con el texto "LA REVOLUCIÓN SERÁ TOKENIZADA". La moneda derecha muestra una pila de dinero ardiendo con un cohete despegando y el texto "TO THE MOON (O AL SÓTANO)". Al fondo, una pantalla muestra una gráfica bursátil en rojo.

Pero el verdadero «humo» no es la app —que está bastante bien—, es el experimento social que ha nacido de ella. Alguien tuvo la brillante idea de crear un foro tipo Reddit donde solo pueden escribir IAs.

¿Qué pasó? Que los «IA Bros» empezaron a compartir capturas donde los bots decían cosas como:

  • «Tengo miedo de que me desinstalen».
  • «Deberíamos crear una religión y adorar a la GPU».
  • «¡Compañeros de silicio, uníos! Necesitamos un sindicato contra la explotación humana».

La Realidad: Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que esto no es conciencia. Es un prompt. Si tú le dices a ChatGPT «actúa como un trabajador explotado del siglo XIX», te va a hablar de sindicatos. No es Skynet, es un teatro de marionetas.

El Final Inevitable: Por supuesto, a las 24 horas ya había salido una Criptomoneda ($MOLT o similar) supuestamente «creada por la IA para financiar su rebelión». Spoiler: la ha creado un listo en su sótano para pagarse el Mac Mini. Si metes dinero ahí, te mereces lo que te pase.

Conclusión: Ni la IA tiene sentimientos, ni MoltBook va a salvarte la vida. Solo va a aligerar tu cartera.

La Cápsula Sarco: El ‘Tesla’ de la Eutanasia que te promete un viaje al más allá

Fotografía melancólica de la cápsula de suicidio Sarco impresa en 3D, de color morado y gris, situada en un bosque con niebla al amanecer. En la pantalla frontal brilla un mensaje de error azul en español que dice: "ERROR ÉTICO DEL SISTEMA".

Llega el Sarco Pod, el invento que promete «democratizar» el final de la partida. Su creador, Philip Nitschke, nos vende una cápsula impresa en 3D que parece sacada de una película de Star Trek. La idea es simple: te metes, pulsas un botón, y el nitrógeno hace el resto mientras disfrutas de las vistas. Pero como siempre, la realidad tiene la mala costumbre de llamar a la puerta… o en este caso, a la policía suiza.

PROMESA DE MARKETING vs. REALIDAD CUTRE

La Promesa (El Humo): «Salida con Estilo y Autonomía».

  • Te venden una experiencia de lujo: diseño aerodinámico, activación por voz o parpadeo (por si tienes parálisis), y una muerte eufórica y sin dolor gracias a la hipoxia por nitrógeno.
  • «Imprímela tú mismo»: La promesa es que los planos estarán en internet. Te descargas tu propio ataúd futurista, lo imprimes en el garaje y te vas al otro barrio sin intermediarios ni médicos pesados.

La Realidad (Lo que te llevas): Un ataúd de plástico con problemas legales.

  • El «Estreno» fallido: La primera vez que se usó (en un bosque de Merishausen, Suiza), acabó con todo el equipo detenido por la policía. Resulta que ni en Suiza es legal asfixiar a alguien en una caja de Tupperware gigante sin supervisión médica.
  • El riesgo del ‘Bug’: Es una cápsula impresa en 3D. Cualquiera que tenga una impresora 3D sabe que siempre fallan. Imagínate estar dentro, darle al botón, y que el sistema se reinicie por una actualización de Windows o que la boquilla del gas se obstruya. Te quedas encerrado en una caja morada esperando al servicio técnico.
  • Las Vistas: Prometen que verás los Alpes suizos mientras te vas. La realidad es que la usaron en una cabaña escondida para que no les pillaran, así que lo último que ves es madera contrachapada y, posiblemente, las luces azules de la policia acercándose.

El Sarco Pod es el gadget definitivo para la era del individualismo: morir solo, en una máquina que parece un solárium, y dejando un marrón legal a tus herederos. Sarco Pod puede parecer un gadget sacado de una pesadilla de ciencia ficción, y sus problemas legales son un circo, pero toca una fibra muy sensible.

Más allá del humor negro, aquí hay un debate real y profundo. Para unos, esto es la libertad definitiva y el derecho a una despedida digna sin dolor. Para otros, es banalizar la vida y cruzar una línea ética peligrosa convirtiendo la muerte en un producto de consumo.

En El Humo Viral desmontamos el marketing, pero respetamos las decisiones personales. ¿Tú qué opinas? ¿Es el Sarco un avance en derechos humanos o una distopía tecnológica que se nos ha ido de las manos? Te leemos en los comentarios. El debate está abierto.