
Toda la vida hemos funcionado con la misma regla no escrita: si no tenías pasta el día de lanzamiento, esperabas un par de añitos y te la comprabas rebajada, con un par de juegos de regalo y la sensación de haber hecho una compra medio inteligente.
Pero en este simulador de apocalipsis que nos ha tocado vivir, la subida de precio de PS5 acaba de reventar esa lógica con la sutileza de un ladrillazo en la boca.
La consola digital que costaba 399,99 euros en 2020 ahora se te planta en 599,99 euros, y la PS5 Pro en 899,99 euros. O sea: vas a pagar casi un 50% más por el mismo trozo de plástico blanco seis años después.
Y si quieres la versión Pro, ve llamando a Cofidis para un microcrédito, porque ya estamos en ese punto en el que una consola no parece un capricho para echar unas partidas, sino un activo economico que envejece mejor que tu sueldo y cotiza con más alegría que un zulo en Madrid.
La excusa de la RAM y el PDF corporativo reciclado

Cada vez que te van a meter la mano en la cartera, sacan exactamente el mismo comunicado. Que si el “entorno macroeconómico”, que si la inflación, que si los tipos de cambio, que si en Japón ha soplado el viento regular.
Tienen un PDF corporativo reciclado que les vale para 2022, para 2025 y para cuando nos invadan los alienígenas.
La promesa: hace apenas unas semanas, la prensa especializada trasladaba que Sony tenía el suministro de memoria bastante encarrilado para 2026.
La realidad: te comes otra subida de precio de PS5 porque ahora resulta que la demanda mundial para infraestructura de IA está encareciendo componentes clave. O sea, que te toca pagar la fiesta de la Inteligencia Artificial comprando una consola de hace seis años.
Es el equivalente a que el del bar te cobre el doble por el café con leche porque se acaba de comprar un Tesla. A ti no te han servido un desayuno mejor, pero te han encajado la factura premium igual.
Y lo mejor es que la consola ya fue rediseñada para fabricar un único modelo base y permitir añadir el lector aparte. Ni siquiera estamos hablando de una máquina ensamblada por orfebres suizos a la luz de una vela.
Estamos hablando de un producto que ya ha sido revisado para optimizar y abaratar su fabricación varias veces, y que aun así sube de precio como si cada unidad estuviera forjada en oro macizo.
El rehén llamado GTA VI y el bando del PC

¿Por qué Sony hace esto si las excusas no se sostienen? Porque pueden. Microsoft está en una esquina comiéndose los mocos con Xbox y los japoneses saben que, ahora mismo, tienen el monopolio absoluto del salón.
Pero el verdadero elefante en la habitación se llama GTA VI. Saben perfectamente que cuando salga el juego de Rockstar, a medio planeta le va a dar un ataque de pánico por quedarse fuera de la conversación.
Les da absolutamente igual que la máquina cueste 600, 900 o la sangre de tu primogénito. La gente va a ir corriendo a financiarla en 24 cómodas cuotas solo para poder atropellar abuelas en Vice City. No tienen clientes, tienen rehenes.
Ante este escenario digno de un atraco a las tres de la tarde, es normal que medio internet esté abrazando el éxodo y pasándose al bando del PC.
Hace años, pasarte al ordenador requería un máster en la NASA y rezarle a tres dioses antiguos para que los drivers de la gráfica no explotaran. Hoy enchufas el mando que te dé la gana, abres Steam y el juego te configura los gráficos él solito.
Y el golpe de gracia: en PC nadie te cobra un peaje mafioso mensual solo para poder jugar online con tus colegas. Visto así, la subida de precio de PS5 va a resultar ser la mejor campaña de marketing que ha tenido el PC en toda su historia.
El asilo de las consolas y los señores con hipoteca

Si te asomas a las redes y ves a dos tíos insultándose a muerte para defender a Sony o a Microsoft, no te imagines a dos chavales de instituto. Estadísticamente, son dos señores de cuarenta años con principio de ciática.
La chavalería de hoy en día está en el móvil tirándole al gacha de turno o levantando imperios en Roblox con la pantalla rota de la tablet. Ni de broma van a soltar 600 pavos, y mucho menos casi mil, por una máquina de salón.
¿Qué significa esto? Que el ecosistema tradicional se ha convertido en un asilo premium. Las multinacionales saben que no entra sangre nueva, así que han decidido exprimir a los que ya estamos dentro. Asumen que tragaremos con todo porque somos su cajero automático nostálgico.
Viendo el panorama que deja esta enésima subida de precio de PS5, el futuro pinta precioso. La PS6 costará 1.200 euros, vendrá sin mando, te cobrarán un extra por el cable de corriente y la terminaremos pagando con la pensión. Si es que llegamos.
De juguete de Reyes a electrodoméstico de lujo

Antes, tener una consola era lo normal en cualquier casa, un regalo estándar que caía en Navidades o tras aprobarlo todo. Hoy, gracias a esta espectacular subida de precio de PS5, la máquina se ha convertido oficialmente en un electrodoméstico de lujo.
Tiene más sentido pedirle al banco una hipoteca a tipo fijo para comprarte la Play que para un coche de segunda mano. Han transformado un cacho de plástico diseñado para pegar tiros virtuales en un artículo de boutique.
A este ritmo, para llevarte la futura PS6 a casa vas a tener que entrar a la tienda en traje de chaqueta, presentar tus tres últimas nóminas y dejar las escrituras del piso como fianza.
Sony ya no busca convencer a nadie nuevo; sabe que su público principal somos adultos atrapados en la nostalgia. Y nos están tratando exactamente igual que al turista despistado al que le cobran 15 euros por una sangría caliente en la Plaza Mayor.
Protestaremos, haremos memes y nos indignaremos muy fuerte en internet. Pero ellos saben perfectamente que, al final del día, algunos agacharán la cabeza y pasarán la tarjeta. No nos tratan como una comunidad de jugadores, nos tratan como su cajero automático oficial.
GESTOR DE MICROCRÉDITOS
Ya que la consola cotiza más que un zulo en Madrid y vas a necesitar las tres últimas nóminas para cuando anuncien la PS6, más te vale empezar a proteger tu economía. Aquí tienes el sistema de retención de capital definitivo.
*Requiere fuerza bruta, falta de apego emocional o un soplete industrial para retirar el capital. Enlace Patrocinado | Aviso Legal
🔍 LAS FUENTES (DEL ATRACO)
- El bofetón oficial: la enésima subida ya está servida y aquí tienes el anuncio en Vandal ➔ Fuente externa
- El tanatorio virtual: si quieres ver el duelo colectivo en directo, aquí tienes el hilo de Reddit ➔ Fuente externa , donde el cabreo ya cotiza casi como la consola ➔ Fuente externa
- Más puñaladas con logo de PlayStation: si creías que esto era solo una subida puntual, recuerda los precios dinámicos de PS5 ➔ Leer en la web , esa fantasía donde no te cobran por jugar, sino por las ganas que te notan en la cara.
- El éxodo al PC, pero con casco: huir del peaje consolero suena bien hasta que te acuerdas de que ni Steam está libre de sustos. Aquí tienes el lío del FBI investigando Steam por actualizaciones con olor a malware ➔ Leer en la web , por si querías cambiar de abuso sin renunciar a la ansiedad.
- La gran iglesia del humo gamer: y si después de esto todavía te queda fe en la industria, asómate al caso de Ashes of Creation ➔ Leer en la web , donde la promesa épica acabó oliendo más a pirámide con Unreal Engine que a videojuego.