
Javier Tebas ha descubierto que en España el odio al vecino es un recurso natural infinito y ha decidido monetizarlo. Se acabó eso de intentar bloquear internet como un dictador norcoreano desde un despacho; ahora LaLiga quiere que seas tú, el cliente que se aprovecha del Wi-Fi del bar, quien haga de Gestapo de barrio por la irrisoria cifra de 50 euros.
LaLiga ha habilitado un portal de «denuncias bonificadas» para que cualquier ciudadano ejemplar entre en su bar de confianza y, si no ve la famosa «B» de bar legal en la pantalla, saque el móvil como quien saca un arma de la Inquisición. Haces tres fotos (tele, garito y fachada) y las subes al portal de LaLiga Bares. A cambio, te ingresan 50 euros. Es el precio de la traición en 2026: menos de lo que cuesta la suscripción mensual que Tebas te quiere encasquetar.
LaLiga lleva tiempo cruzando todas las líneas rojas, suspirando por un internet distópico donde puedan pulsar un botón y apagar cualquier web que les ofenda el balance de ingresos. Como los jueces no siempre les bailan el agua, ahora te ofrecen 50 euros —el precio de la dignidad en 2026— por traicionar al que te pone las aceitunas. Solo falta que los delatores lleven un brazalete oficial mientras hacen el trabajo sucio de la Gestapo de barrio. Eso sí, la «oferta» tiene letra pequeña: Tebas solo ha presupuestado 50.000 euros para esta cacería, lo que significa que solo hay premio para los primeros 1.000 chivatazos y un máximo de cuatro delatores por bar. Si eres el quinto en señalar con el dedo, habrás vendido a tu vecino gratis, confirmando que además de informante, eres el tonto de la clase.




