La Cápsula Sarco: El ‘Tesla’ de la Eutanasia que te promete un viaje al más allá

Fotografía melancólica de la cápsula de suicidio Sarco impresa en 3D, de color morado y gris, situada en un bosque con niebla al amanecer. En la pantalla frontal brilla un mensaje de error azul en español que dice: "ERROR ÉTICO DEL SISTEMA".

Llega el Sarco Pod, el invento que promete «democratizar» el final de la partida. Su creador, Philip Nitschke, nos vende una cápsula impresa en 3D que parece sacada de una película de Star Trek. La idea es simple: te metes, pulsas un botón, y el nitrógeno hace el resto mientras disfrutas de las vistas. Pero como siempre, la realidad tiene la mala costumbre de llamar a la puerta… o en este caso, a la policía suiza.

PROMESA DE MARKETING vs. REALIDAD CUTRE

La Promesa (El Humo): «Salida con Estilo y Autonomía».

  • Te venden una experiencia de lujo: diseño aerodinámico, activación por voz o parpadeo (por si tienes parálisis), y una muerte eufórica y sin dolor gracias a la hipoxia por nitrógeno.
  • «Imprímela tú mismo»: La promesa es que los planos estarán en internet. Te descargas tu propio ataúd futurista, lo imprimes en el garaje y te vas al otro barrio sin intermediarios ni médicos pesados.

La Realidad (Lo que te llevas): Un ataúd de plástico con problemas legales.

  • El «Estreno» fallido: La primera vez que se usó (en un bosque de Merishausen, Suiza), acabó con todo el equipo detenido por la policía. Resulta que ni en Suiza es legal asfixiar a alguien en una caja de Tupperware gigante sin supervisión médica.
  • El riesgo del ‘Bug’: Es una cápsula impresa en 3D. Cualquiera que tenga una impresora 3D sabe que siempre fallan. Imagínate estar dentro, darle al botón, y que el sistema se reinicie por una actualización de Windows o que la boquilla del gas se obstruya. Te quedas encerrado en una caja morada esperando al servicio técnico.
  • Las Vistas: Prometen que verás los Alpes suizos mientras te vas. La realidad es que la usaron en una cabaña escondida para que no les pillaran, así que lo último que ves es madera contrachapada y, posiblemente, las luces azules de la policia acercándose.

El Sarco Pod es el gadget definitivo para la era del individualismo: morir solo, en una máquina que parece un solárium, y dejando un marrón legal a tus herederos. Sarco Pod puede parecer un gadget sacado de una pesadilla de ciencia ficción, y sus problemas legales son un circo, pero toca una fibra muy sensible.

Más allá del humor negro, aquí hay un debate real y profundo. Para unos, esto es la libertad definitiva y el derecho a una despedida digna sin dolor. Para otros, es banalizar la vida y cruzar una línea ética peligrosa convirtiendo la muerte en un producto de consumo.

En El Humo Viral desmontamos el marketing, pero respetamos las decisiones personales. ¿Tú qué opinas? ¿Es el Sarco un avance en derechos humanos o una distopía tecnológica que se nos ha ido de las manos? Te leemos en los comentarios. El debate está abierto.