Hay un momento en la vida de todo millonario aburrido en el que comprarse un yate ya no llena el vacío existencial. Necesitan algo más. Necesitan sentirse «conectados con la Tierra». Y, aparentemente, la mejor forma de conectar con la…
Hay un momento en la vida de todo millonario aburrido en el que comprarse un yate ya no llena el vacío existencial. Necesitan algo más. Necesitan sentirse «conectados con la Tierra». Y, aparentemente, la mejor forma de conectar con la…