Felicidades, humanidad. Hemos completado el círculo de la estupidez. Primero creamos una sociedad tan ruidosa, luminosa y estresante que dormir se convirtió en un mito urbano. Y ahora, en un giro de guion digno de una estafa piramidal, los mismos…
Felicidades, humanidad. Hemos completado el círculo de la estupidez. Primero creamos una sociedad tan ruidosa, luminosa y estresante que dormir se convirtió en un mito urbano. Y ahora, en un giro de guion digno de una estafa piramidal, los mismos…