
Hay dos formas de pagarse la carrera de medicina hoy en día: comer macarrones de marca blanca durante seis años o estrujarle la tarjeta a señores con exceso de tiempo libre usando una influencer IA. Un estudiante de 22 años Indio eligió la segunda, pero el camino al éxito tuvo su miga.
Al principio, el chaval creó una chica virtual de manual. Una modelo más en el inmenso océano de avatares de plástico que saturan internet. Como la cosa no le daba ni para pagar el recibo del wifi, decidió ir a llorarle al oráculo: le pidió a la inteligencia artificial la fórmula para empezar a facturar.
La IA, con la frialdad de un inspector de Hacienda, le sopló que dejara de hacer bulto y buscara un nicho muy específico. ¿El consejo? Mutar a su maniquí digital en una ferviente pro-MAGA. Una «mujer tradicional» armada hasta los dientes y lista para darle la razón a todo aquel que eche pestes de la generación de cristal.
Patriota, armada y facturando en Fanvue

Dicho y hecho. El estudiante vistió a su creación con el kit completo del postureo tradicional. De pronto, la IA pasó de ser un maniquí soso a protagonizar fotos pescando en el hielo, empuñando escopetas y tuiteando con la intensidad de un cuñado en la cena de Nochebuena.
El cebo funcionaba que daba miedo. La dinámica era simple: la modelo lanzaba al aire una queja sobre cómo «ya no quedan hombres de verdad» y, en cuestión de minutos, una legión de señores con la foto de perfil al volante de su coche se agolpaba para darle la razón.
Y entonces caían en la trampa. Con la sangre hirviendo por la política y la billetera alegre, los seguidores pinchaban directamente en el enlace de su biografía. ¿El destino? Una cuenta de pago en Fanvue (el primo hermano de OnlyFans), donde se dejaban la pensión para ver más fotos exclusivas de la influencer IA generadas por una placa base recalentada.
El cajero automático del cabreo ajeno

El resultado de esta broma distópica es que el estudiante se levantaba varios miles de dólares al mes trabajando menos de una hora al día. Una cantidad de dinero absurda para un chaval en India que reconoció que aquello era «el dinero más fácil que había hecho en su vida». Según él, la cuenta estaba literalmente inundada de ingresos.
Pero el chiringuito tenía fecha de caducidad. En febrero, Instagram le cerró la cuenta por actividad fraudulenta y la revista Wired acabó rastreando la operación y destapando todo el pastel. Lejos de pedir perdón, el chaval ha dado entrevistas sacando pecho: no se arrepiente de nada, no lo considera una estafa porque los usuarios le daban el dinero voluntariamente, y encima suelta que «la gente es súper tonta y cae en la trampa». Ahora, con los bolsillos llenos, dice que se vuelve a centrar en sus estudios de traumatología.
Mientras él se paga la carrera desde su casa, sus suscriptores siguen gastando dinero para aplaudirle a una influencer IA que tiene el mismo nivel de patriotismo que una freidora de aire. La moraleja de este circo es bastante sencilla: si estás en internet con la vena del cuello hinchada, peleándote en los comentarios de una foto y dándole la razón a un desconocido, ten cuidado. Alguien, en algún lugar del mundo, está usando tu bilis para pagarse el alquiler.
TU PROPIO CAMARADA DE CONSIGNAS
Si la rubia del algoritmo te ha dejado el bolsillo tiritando pero todavía tienes ganas de que alguien valide tus verdades absolutas, aquí tienes al compañero fiel que necesitas. Alguien que no solo te escucha, sino que repite cada una de tus frases con la misma convicción que tú, pero sin pedirte los datos de la tarjeta cada diez minutos.
*No requiere IA, funciona con pilas y tiene mucho más carisma que una enfermera generada por Gemini. Enlace Patrocinado | Aviso Legal
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Es legal crear una influencer con Inteligencia Artificial?
Sorprendentemente, sí. Engañar a un señor para que piense que está hablando con una patriota de carne y hueso no está penado si no le robas la tarjeta directamente. Tú vendes una fantasía digital y ellos pagan por ella de forma voluntaria. Éticamente es un estercolero, pero para el código penal es un negocio legítimo de venta de contenido.
¿Qué es Fanvue y por qué se usa para la IA?
Es como el hermano gemelo de OnlyFans, pero con una diferencia clave: Fanvue sí permite explícitamente monetizar modelos generados por Inteligencia Artificial. Mientras otras plataformas te ponen pegas si descubren que tu creadora de contenido no tiene pulso, esta web abraza el futuro distópico con los brazos abiertos. Si es código binario pero factura, a ellos les vale.
¿Cómo saber si una influencer en Instagram es una IA?
Fíjate en los detalles que los servidores odian procesar. Las manos suelen tener proporciones raras o dedos de más, los fondos se derriten y la iluminación suele ser sospechosamente perfecta. Aunque, seamos sinceros, si pasa todo el día pescando en bikini bajo cero mientras tuitea proclamas electorales sin despeinarse, blanco y en botella.
¿Hay más modelos virtuales ganando dinero actualmente?
A patadas, y han venido para llevarse la pasta de las marcas. Agencias de todo el mundo ya están creando sus propios avatares porque una máquina no coge bajas, no se mete en líos reales y no pide aumentos de sueldo. Casos como el de Aitana López en España demuestran que el mercado prefiere un holograma rentable a un humano con derechos.
🔍 LAS FUENTES (PARA LOS INCRÉDULOS)
- El chiringuito al descubierto: puedes leer cómo se destapó toda la operación en medios como El Confidencial o el reportaje original de Wired ➔ Fuente externa
- Más distopía de silicio: si crees que este caso es aislado, recuerda nuestra investigación sobre por qué el 51% de internet ya son bots ➔ Leer en la web
- Sigue perdiendo la fe en la humanidad: date una vuelta por nuestra sección de Internet ➔ Leer en la web