
Hay un momento en la vida de todo millonario aburrido en el que comprarse un deportivo ya no llena el vacío existencial. Necesitan algo más. Necesitan sentirse «conectados con la Tierra». Y, aparentemente, la mejor forma de conectar con la naturaleza es pagar una fortuna por los elementos básicos de la tabla periódica, pero en su versión más peligrosa y estúpida.
Bienvenidos a la Estafa de los Elementos, donde la higiene es un invento del gobierno para controlarte.
1. AGUA: La «Raw Water» (O cómo pagar 60$ por beber agua estancada)

Empezamos por el clásico que nunca muere. El «Agua Cruda» es el padre de todas las estafas modernas. Empresas como Tourmaline Spring o Live Water siguen vivas, enviando garrafas de vidrio a domicilio por 60 euros la unidad.
¿Su promesa? Que el agua del grifo está «muerta» por los filtros y el cloro. Ellos te venden agua «viva», directa del manantial, con todos sus «probióticos ancestrales».
La Realidad (que te manda al baño): El karma actuó rápido. Al no tener conservantes y venderse en bonitas botellas de cristal transparente, los clientes empezaron a notar que su agua de lujo se ponía verde al sol. Estaban pagando precio de champán por criar algas de pecera en su cocina.
Mientras el gurú de Live Water, Mukhande Singh, decía que «el agua del grifo es agua de váter con drogas», el abogado experto en seguridad alimentaria, Bill Marler, tuvo que salir a recordar lo obvio:
«Casi todo lo que puede matarte está en el agua sin tratar. Giardia, E. Coli, Cólera… No puedes impedir que los adultos sean estúpidos, pero deberíamos intentarlo».
Resultado: Unos cuantos visionarios con diarrea explosiva descubrieron que sus ancestros no bebían agua del charco por gusto, sino porque no tenían otra opción.
2. AIRE: La «Raw Air» (La Neumonía Premium de 100€)

Si el agua te pareció poco, espera a ver lo que llega desde Canadá y Reino Unido. Porque si puedes vender agua sucia, ¿por qué no vender la nada absoluta?
Empresas como Coast Capture Air o Vitality Air han encontrado el negocio del siglo: Botellas de aire.
No es una metáfora. Te venden una botella vacía, con un corcho muy estético, por precios que rondan los 100 euros. Según su web, capturan el aire en «lugares vírgenes» y tienen notas de cata: «Toques de pino, brisa salada y libertad financiera».
El Peligro (que no ves venir): Aquí no hay diarrea, aquí hay hongos. Los neumólogos ya avisan: respirar de una botella reutilizable donde has metido tu propio aliento (humedad) y la has cerrado herméticamente en un ambiente cálido, es la receta perfecta para cultivar Aspergillus.
Básicamente, estás creando un terrario de moho invisible y luego aspirando las esporas directamente a tus pulmones. Por 100 euros, no solo compras aire; compras boletos para una infección pulmonar fúngica que ni en The Last of Us.
3. FUEGO: La Predicción (Lo próximo será «Raw Fire»)

Ya tenemos agua sucia y aire vacío. Solo nos falta un elemento para completar la Tríada de la Estupidez. Y desde El Humo Viral, lanzamos nuestra predicción para 2027: El Fuego Artesanal. (Patente en curso de aprobación)
Imagina un kit de cerillas de madera de Baobab, talladas a mano por monjes en silencio, que prometen una llama «más cálida, más natural y libre de químicos industriales».
- Precio: 50€ la caja de 10 cerillas.
- El gancho: «El fuego de mechero es fuego muerto. Nuestro fuego conecta con tu yo ancestral».
- El resultado: Gente quemándose las pestañas intentando encender una vela de soja de 200€ con un palo que no prende.
Veredicto: No es salud. No es naturaleza. Es el impuesto revolucionario a la ignorancia. Y mientras haya alguien dispuesto a pagar por beber charcos y respirar botellas vacías, el negocio de los Elementos seguirá siendo la estafa más transparente (literalmente) del mundo.